De pequeñas cosas están hechas la infancia y la amistad…

Lo conocí en la escuela.
Nos prestamos la infancia,el banco, los recreos,
el sol del mediodía,los vuelos de regreso a su casa,
a la míay compartimos tardes de olímpica vagancia.
Jugar durante horas, aun cuando llovía,
pelearnos con un gesto de estudiada arrogancia,
lanzarnos mil abrojos, con cruel beligerancia
y pedazos de tierra hasta que anochecía.
Tirarnos en el pasto y sentir la fraganciade la menta aplastada…
Y ahora, a la distancia,me pregunto por qué no guardé,
de algún día,un puñado de abrojos de los tantos que había,
o un trébol, o un cascote con marcas de alegría.
Era mi amigo. El resto… no tenía importancia.
Felíz día de la Amistad !!!